La factura, junto a la conversación
No en otra herramienta ni en otra pestaña. Se emite desde la ficha del cliente o desde el pedido que la originó.
Cobros y facturación
Termina cuando cobras. Aquí el pedido que entró por WhatsApp se convierte en una factura y en un pago registrado sin cambiar de herramienta, sin exportar nada y sin una hoja de cálculo en el medio.
El recorrido completo
Por el catálogo de WhatsApp, por tu tienda o por la Mini App de Telegram. Llega con su cliente y su conversación al lado.
Desde la misma pantalla, con tu emisor, tu moneda, tu impuesto y tu leyenda al pie. Si tu país lo exige, con sello fiscal.
Transferencia, efectivo o pasarela. Se anota el pago, sale el recibo y la deuda del cliente baja sola.
Lo que está por cobrar deja de vivir en la cabeza de alguien: se ve por cliente, por fecha y por antigüedad.
Lo que resuelve
Casi todo negocio que vende por chat termina con la conversación en un lado, la factura en otro y lo que le deben en una libreta. Eso no es desorden: es donde se pierde el dinero que ya vendiste.
No en otra herramienta ni en otra pestaña. Se emite desde la ficha del cliente o desde el pedido que la originó.
Lo que debe, lo que pagó y desde cuándo. Con varias monedas si vendes en varias, cada una por separado.
La foto de la transferencia entra a una cola de validación, se lee y se propone contra la factura que corresponde.
Para vender en Venezuela y la región
Si facturas en una moneda y cobras en otra, la tasa deja de ser una conversación por WhatsApp con tu contadora. Cada entidad usa la tasa oficial o define la suya, y queda registrada en cada documento.
La que fija la plataforma, o la que fija tu negocio. La decides tú y queda escrita en la factura.
Lo que te deben en cada una se ve por separado, no sumado en un número que no significa nada.
Cada pago registrado genera su recibo, para mandárselo por el mismo chat por donde compró.
Los movimientos de tus cuentas se cruzan con los pagos, para saber qué entró de verdad.
Sí. Esto cubre el tramo que va del pedido al cobro: facturar, registrar el pago y saber qué te deben. Lo que hagas después con tu contador no cambia.
Depende de tu país y de la imprenta digital que conectes. La plataforma emite el documento y lo envía a sellar donde corresponda; mientras no haya imprenta conectada, la factura se emite igual pero sin sello, y la pantalla lo dice.
Se registra a mano en dos campos y sale su recibo. No todo cobro pasa por una pasarela, y forzarlo sería inventarse un flujo que nadie usa.
Sí. Los módulos se activan por separado y el plan se arma con los que uses, así que puedes encender cobros y facturación sin el resto. Dicho eso, esto da lo mejor de sí cuando la venta empieza en una conversación: la factura sale del pedido que ya está ahí.
Media hora sobre tu operación: cómo cobras hoy, qué documentos emites y qué haría falta para que salgan de aquí.